Ser uno mismo es lo que más trabajo cuesta en la vida, al menos para mí. Porque siempre entre la esencia de uno y la realidad hay una terrible barrera de miedo que te bloquea, te impide avanzar. Se va llenando uno de preocupaciones por los demás y cuesta mucho darse cuenta que aunque uno lo niegue, sí le importan esos comentarios, esas miradas de aprobación, esa moral. Yo vivía convencida de que no me importaba nada de eso, este año me di cuenta que no, que soy el tipo de persona a la que le puedes arruinar el día fácilmente aunque no lo muestre mucho.
Guardar esos rencores diarios hace mucho peso y yo estoy aprendiendo a soltar
Dejar ir, dejar fluir
Guardar esos rencores diarios hace mucho peso y yo estoy aprendiendo a soltar
Dejar ir, dejar fluir
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