Supongo que a esta hora me da por pelear sola, no puedo dormir, he estado pensando mucho en nosotros y realmente no tengo nada de paz. Me siento en un constante estado de alarma, al borde de una crisis por las cosas más mínimas. Sé que el origen es que tú y yo no estamos bien. Me indigna no poder hablarte siempre, no poder decirte lo mucho que te amo porque no sería correcto con el acuerdo al que hemos llegado. Ahora mismo no se si este mensaje te lo mandé al wp o si al final entraré en razón y lo pondré en el blog que nadie lee. Te extraño horriblemente, pienso en ti todo el tiempo, comiendo, lavando platos, moviendome en esta casa y en este país que ya no siento míos. Me muero por abrazarte y sentir el calor de tu cuerpo en tu lado de la cama, quisiera aún tener la camiseta tuya impregnada de tu olor para sentirte un poco más cerca. Estos días se han ido convirtiendo lentamente en un paraje horrendo, siento el corazón acelerado, un zumbido en la cabeza y un vacío que me succiona todas las ganas de hacer algo. Ya no disfruto haciendo nada de lo que solia hacer, estoy hipersensible: me enoja todo, me hace llorar todo. Es absurdo lo mucho que te extraño, son absurdas las ideas que se hacen realidad en mi cabeza: que has encontrado otra persona y solo estás esperando lentamente a que yo solita me de cuenta para que sea yo quien rompa lo que haya que romper. Me lastima profundamente tu indiferencia y tu tiempo en soledad para pensar, parece más una excusa para estar lejos de mi y que quizás lo que te cuesta es aceptar que ya no me amas como antes, que ya no confías en mí y que nada de eso podrá volver, que por eso me tienes a mi así ahora, siempre al borde de la incertidumbre; es un lugar que tú conoces bien y que sabes que yo no soporto.
No hay comentarios:
Publicar un comentario