Se me vino a la mente un episodio en particular, hace años cuando fui profesora y tuve mi estudiante (tenía 15 años el chico, estaba en séptimo, era bajito, coqueto... y típico chico de llamar la atención). Recuerdo que Él quería ir a un paseo, la verdad es que siempre estaba causando alboroto y la mamá fue llamada muchísimas veces a la dirección. No querían enviarlo pero yo veía un niño que solo quería que lo quisieran. No sé si en ese momento (al menos en mi subconsciente) supe que algo andaba mal con él, quizás solo fue un impulso pero le dije que le daria un reconocimiento por compromiso ambiental si me ayudaba a reciclar. Se lo di, se lo ganó pero al final no fue. Me dio mucha tristeza pero no pude hacer nada. Años después cuando ya había salido del colegio, una profesora lo publicó junto a un lazo negro, ese que representa la muerte. Se suicidó. Me he preguntado muchas veces si a lo mejor estaban ahi las señales y no las vi, si toda esa máscara de socialidad y de alegría (que hasta irritaba) en realidad estaba intentando esconder el dolor.
jueves, 14 de abril de 2022
La bendita muerte
Me he visto un documental en el Netflix llamado "secretos de familia". Un dia 11 personas de una familia aparecen muertas en su casa, ahorcadas. La abuela tirada en la habitación al lado de la cama, con un cable de teléfono atado a un closet. La señora en frente, boca abajo, claramente muerta. El resto de la familia colgaba en una posición extraña de una reja del techo, niños, adultos, padres, hermanos. Es una escena de un suicidio horrible (spoiler): El patriarca de la familia, hijo menor de la señora tendida en el suelo, Lalit es el autor de los crímenes... Se la pasó 11 años convenciendo a su familia que él tenia el poder de hablar con su difunto padre y más que eso, que podía actuar como medium, que sus ordenes provenian directamente de la voluntad de Dios y que en ese último ritual, unos a otros se ayudarían a amarrar y colgar. Ojos vendados, bocas llenas de trapos o con cinta, las manos y pies amarrados y ellos mismos debían, cada uno, tumbar el banco sobre el que descansaban. 11 personas murieron por el delirio de una persona claramente en psicosis.
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
No hay comentarios:
Publicar un comentario