He comenzado a volar con alas fabricadas por mí misma. Ya no me valgo de sueños ajenos a mi felicidad. Aprendí a ser un poco más egoísta y al mismo tiempo a dar un poco más de mí. Sigo siendo una mariposa, pero ahora miro al cielo y no hacia las tumbas.
martes, 4 de septiembre de 2012
Soledad Ginebra.
Noche oscura y pasmada de pesadillas, sueños inconclusos... Noches en las que desearía nunca haberte conocido, para no tener tantas penas quizás llorar un poco menos.
No hay comentarios:
Publicar un comentario