Me es muy difícil no hablarte. No sé si sería más fácil dejar de hacerlo de golpe o de esta forma gradual, en todo caso no es sencillo y tampoco creo que pueda manejarlo.
Intento trabajar y me invaden sentimientos mezclados de rabia y tristeza, se supone que eres tú quien mejor me conoce pero ignoras lo que hago, no intuyes lo mal que me siento o que me quedo dormida todos los días a las 2-3 am llorando. No lo sabes y pareces tan feliz en tu ignorancia que no quiero romperla.
Me siento terriblemente sola, con una ola de desolación que azota mis costas a toda hora, con olas gigantes que no me dejan recuperarme: Intento respirar pero llega primero otra bocanada de sal. Soy un poco contradictoria, me cuesta entender qué es realmente lo que quiero: llamo a una cita de psicología, pero cuando estoy en ella digo que está todo bien, que solo quería una herramienta para manejar el estrés de la tesis o conseguirle un documento a mi gato como animal de compañía. ¿Por qué me comporto de esa manera? ¿Por qué forzo mi sonrisa mientras por dentro hay algo roto hasta el último trozo?
Tenías razón en tus conversaciones con Jess (tu forma de llamarla) soy un puto desastre: No tengo trabajo, no tengo dinero, me aislo de mis amigos, tengo 28 y vivo con mis padres.
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